subienda de pescado ya se vive con fuerza en La Dorada, municipio rodeado por el río Magdalena y epicentro de una tradición que cada año dinamiza la economía local y fortalece el vínculo entre el río y la comunidad.
En la Central de Abastos de La Dorada, comerciantes y compradores destacan la llegada abundante de especies como nicuro, capaz y bagre, pescados muy apetecidos por las familias doradenses y visitantes de municipios cercanos.
Según comerciantes del sector, la yunta de nicuro se comercializa actualmente entre $40.000, $50.000 y $60.000, con un promedio de 50 a 60 pescados. Para quienes buscan mayor cantidad, la guayunga, una yunta más grande, se ofrece entre $100.000 y $140.000, con una cantidad superior de peces, lo que la convierte en una opción ideal para hogares numerosos y para la venta al por mayor.
Los pescadores del río Magdalena expresan su satisfacción por esta temporada, que representa una importante bonanza económica y una oportunidad para recuperar ingresos. Muchos coinciden en que el comportamiento del río ha sido favorable, permitiendo una pesca abundante y de buena calidad.
Por su parte, los consumidores aprovechan la subienda para disfrutar de uno de los manjares más representativos de la región, fortaleciendo una tradición gastronómica que hace parte de la identidad ribereña de La Dorada.
La subienda no solo significa abundancia de pescado, sino también movimiento económico, tradición y encuentro comunitario, en un municipio donde el río Magdalena sigue siendo fuente de sustento y vida.










