El programa de vivienda rural de Caldas continúa transformando el paisaje humano en las veredas de Samaná. En una reciente jornada de campo, la Secretaría de Vivienda y Territorio entregó formalmente dos nuevas unidades habitacionales diseñadas bajo sistemas de estructura liviana, una técnica que permite construir hogares cómodos, seguros y con altos estándares de calidad en terrenos rurales complejos.
El secretario de Vivienda del departamento, Francisco Javier Vélez Quiroga, explicó que estas entregas son el resultado de un proceso de ejecución que inició el año anterior y que hoy llega a su fase de satisfacción para los usuarios. «Estamos cumpliendo con la meta de mejorar las condiciones de vida de nuestros campesinos. Estas casas no son solo paredes; son la base del desarrollo social de familias que hoy pueden habitar un espacio propio y digno», señaló el funcionario.
Para los beneficiarios, el impacto trasciende lo material. María Riselda Giraldo Giraldo, quien recibió las llaves de su nuevo hogar, compartió conmovida lo que significa este hito para su núcleo familiar. «Es el inicio de una nueva etapa llena de esperanza. Contar con una vivienda propia transforma nuestra realidad y nos da la seguridad que siempre soñamos», manifestó durante el acto de entrega.
Este modelo de vivienda en Samaná se suma a una serie de proyectos habitacionales que la Gobernación de Caldas adelanta en el oriente del departamento, priorizando a las comunidades que históricamente han tenido mayores dificultades para acceder a créditos o programas de construcción por la distancia y el costo de los materiales tradicionales.
La política de vivienda de Caldas se destaca a nivel nacional por sus diversos modelos: vivienda prefabricada, bloques de estructura liviana y autoconstrucción. Samaná, por su geografía montañosa, se convierte en un escenario ideal para la estructura liviana, que reduce tiempos de transporte y montaje. Bajo la administración de Henry Gutiérrez Ángel, el departamento busca consolidar el tejido social rural, garantizando que el bienestar llegue a las veredas más apartadas de la cordillera.










